Ceremonia de inauguración:
El 6 de febrero de 2026 se levantó el telón de una nueva y emocionante página de la historia olímpica con la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán Cortina 2026. En el extraordinario escenario del estadio San Siro, dedicado a Giuseppe Meazza, Italia dio la bienvenida al mundo con un espectáculo de alcance internacional, capaz de unir tradición, innovación y espíritu de inclusión. En el escenario actuaron artistas de renombre mundial como Mariah Carey, Laura Pausini y Andrea Bocelli, acompañados por la intensidad interpretativa de Pierfrancesco Favino y Sabrina Impacciatore. Fue una celebración que supo llegar al corazón de millones de espectadores, exaltando el talento italiano y el diálogo entre culturas. La Embajada de Italia en la República Dominicana comparte con orgullo este momento histórico, reafirmando su compromiso con la promoción de los valores olímpicos de amistad, respeto y solidaridad entre los pueblos.
La fiesta no se limitó al estadio, sino que se extendió por los territorios olímpicos, desde Milán hasta Cortina d’Ampezzo, pasando por Predazzo y Livigno, involucrando a las comunidades locales, a los atletas, a los ciudadanos y a los visitantes en un abrazo compartido. Por primera vez en la historia de los Juegos de Invierno, se encendieron dos antorchas olímpicas: una en el Arco della Pace de Milán y otra en la Piazza Dibona de Cortina, símbolos de unidad y armonía entre territorios diferentes pero profundamente conectados. Los braseros, realizados con la colaboración de Fincantieri e inspirados en el genio de Leonardo da Vinci, encarnaron la luz, la energía y la continuidad del tiempo, renovando el mensaje universal de paz y fraternidad que anima el espíritu olímpico.
Vittoria Brignone – Oro:
El 16 de febrero de 2026 quedará grabado en la historia del deporte italiano. En los Juegos de Milán-Cortina 2026, Federica Brignone y Lisa Vittozzi regalaron a Italia dos medallas de oro legendarias, contribuyendo a establecer el récord absoluto de medallas y títulos olímpicos para la expedición italiana en los Juegos de Invierno. En Cortina d’Ampezzo, Brignone logró un extraordinario doblete en supergigante y eslalon gigante, convirtiéndose en la primera esquiadora italiana en ganar dos medallas de oro en la misma edición olímpica, siguiendo los pasos de Alberto Tomba. Casi al mismo tiempo, en Antholz-Anterselva, Vittozzi escribió una página sin precedentes para el biatlón italiano, ganando la primera medalla de oro olímpica de la disciplina con una prueba de determinación y sangre fría.
Las dos campeonas fueron homenajeadas en Casa Italia como símbolos de resiliencia, talento y espíritu de equipo. Para Brignone, que se recuperaba de una grave lesión que había puesto en duda su propia presencia en los Juegos, el triunfo representó mucho más que una victoria deportiva: fue la culminación de un camino de valentía y renacimiento. Para Vittozzi, el oro significó redención y consagración, tras las dificultades de sus anteriores experiencias olímpicas. Con sus éxitos, Italia vivió un momento de orgullo colectivo, confirmando que Milán-Cortina 2026 no solo fue una edición récord, sino una celebración de la fuerza y la excelencia de sus atletas.
Medallero:
Italia ha despegado en el medallero provisional de los Juegos de Milán-Cortina 2026, logrando un resultado ya histórico: 8 medallas de oro, 4 de plata y 10 de bronce, con un total de 22 podios que le han valido el segundo puesto, solo por detrás de Noruega. Un botín que ya ha superado todos los anteriores, mejorando notablemente los datos de Pekín 2022, cuando Italia conquistó dos oros y terminó en decimotercer lugar en la clasificación general. Por delante de los azules se situó Noruega, con 12 oros, 7 platas y 7 bronces (26 en total), mientras que por detrás de Italia le siguieron los Estados Unidos de América, con 5 oros, 8 platas y 4 bronces (17).
Con 116 títulos olímpicos en juego, unos 2900 atletas participantes y una expedición italiana récord —196 convocados, la más numerosa de la historia, superior incluso a la de Turín 2006—, la edición italiana ya se ha distinguido por sus cifras y su intensidad. El debut olímpico del esquí de travesía ha ampliado aún más el programa, mientras que el público local ha impulsado a los atletas a realizar actuaciones extraordinarias. La carrera por alcanzar a Noruega se ha mantenido abierta hasta las últimas pruebas, pero, sea cual sea el resultado, Italia ya ha conseguido unas Olimpiadas para el recuerdo, destinadas a permanecer entre las más brillantes de la historia del deporte de invierno italiano.